
A fines del año 2000 decidí dejar de tocar la guitarra en Fun People y me encontré en una situación rarísima: no tenía banda. Aún así, contaba con música grabada en un cassette, guitarra y voz. Entonces elegí un nombre, Fantasmagoria, y tapitas fotocopiadas mediante, salí a repartir canciones entre amigos. En poco tiempo ese proyecto lo-fi de canciones grabadas en casa tomó forma de grupo de rock y salió de la habitación hacia los escenarios.
Salvo contadas excepciones, Gorianópolis no salió de la habitación. Convivió todo este tiempo casi sin hacerse notar, funcionando de manera menos constante pero más libre, sin restricciones de forma ni de formato. Es un laboratorio personal, la otra cara, un espacio en donde probar distintas variantes sobre las cuales desarrollar las canciones.
Cada tantos meses se forma una banda para presentarlas en algun auditorio o club nocturno. A veces la formación es la de una banda de rock n roll, otras un cuarteto de cuerdas y piano. Alguna vez fui sólo.
2002, Gorianópolis, Mandarinas Records
2007, La Cuerda Floja, Gorianópolis